Perfil del traductor | Traducción | Parlamento Europeo

Perfil

La traducción evoluciona a pasos agigantados y por ello la función que desempeñan los profesionales con competencias interculturales y lingüísticas de alto nivel es cada vez más importante y variada. Para ser traductor se requieren las aptitudes, los conocimientos y las competencias fundamentales siguientes:
  • excelentes conocimientos lingüísticos y conciencia cultural;
  • capacidad de redacción;
  • conocimientos de informática;
  • creatividad;
  • flexibilidad y adaptabilidad;
  • minuciosidad;
  • competencias de organización;
  • capacidad de análisis e investigación;
  • conocimientos generales y especializados;
  • curiosidad y voluntad de aprender.
Como norma general, los traductores traducen a su lengua principal (lengua materna o equivalente). Nuestros traductores tienen un perfecto dominio de su lengua principal y excelentes conocimientos de al menos otras dos lenguas de la UE, aunque no cuenten necesariamente con la experiencia profesional de un lingüista. Muchos de nuestros traductores han cursado otro tipo de estudios y tienen trayectorias profesionales muy distintas, lo que nos permite disponer de unos conocimientos técnicos sumamente valiosos a la hora de traducir textos sobre un amplio abanico de temas.

En ninguna otra institución el nivel de exigencia profesional es tan elevado como en el Parlamento Europeo: nuestros traductores deben combinar conocimientos informáticos, agilidad mental, diversidad lingüística, velocidad de traducción y conocimiento de los temas de actualidad. Los textos, que abordan una gran diversidad de temas, deben traducirse a menudo en unos plazos extremadamente cortos. También puede tratarse de textos jurídicamente complejos, que requieren una comprensión rápida no solo de la lengua utilizada, sino también de la intención y del contexto político.

Además de traducir, los traductores también se encargan de la tutoría de los compañeros recién llegados y los becarios, revisan las traducciones realizadas tanto a nivel interno como externo, asisten a sesiones de formación para adaptarse a los últimos avances tecnológicos y profesionales, y aprenden nuevas lenguas para ampliar el perfil lingüístico de sus respectivas unidades lingüísticas.

A medida que la tecnología avanza y abarca gradualmente las tareas rutinarias, los traductores van asumiendo nuevos cometidos y desarrollando nuevas competencias. Su perfil está cambiando al asumir un papel más activo en la elaboración de contenidos claros, atractivos y adecuados para el público al que se destinan, y al colaborar cada vez más en proyectos transversales en diversos medios. Existe una demanda creciente de competencias en ámbitos como el periodismo, la verificación de textos, el lenguaje claro y la comunicación en los medios sociales.

Quiénes somos

Edi ZELIĆ, traductor de lengua croata
Edi ZELIĆ, traductor de lengua croata

Tras estudiar Ciencias Políticas y Lengua y Literatura Inglesas, trabajé durante más de diez años como periodista para diversos medios de comunicación croatas y alemanes. A continuación me pasé al sector privado, donde fui responsable de marketing y relaciones públicas.
Al haberme criado desde pequeño en un entorno bilingüe, siempre he estado familiarizado con la traducción y el multilingüismo, especialmente en el ambiente multicultural en el que crecí y en los que estudié y trabajé.
En mi opinión, el lema de la UE, «Unida en la diversidad» no es factible sin el arte de la traducción. Para mí, el mayor reto consiste en la necesidad de encontrar un compromiso entre el respeto del texto de origen y la inevitable adaptación a otra lengua y a los destinatarios.

Niina HAVU, traductora de lengua finesa
Niina HAVU, traductora de lengua finesa

¿La traducción? Para mí fue un flechazo. Siempre quise aprender idiomas y vivir en el extranjero. Estudié la carrera en Finlandia y en Francia y me fui de intercambio Erasmus a Gales.
Mi trayectoria como traductora para la UE en Luxemburgo empezó en el Parlamento Europeo y prosiguió en el Tribunal de Cuentas, para luego regresar al Parlamento. Mi trabajo ha ido cambiando a lo largo de los años: la última novedad son los flashes informativos para la radio y los pódcast. Las máquinas están ahí para ayudar a los traductores, pero al mismo tiempo pueden percibirse como una amenaza. Sigo pensando que en el futuro aún se necesitarán traductores.
Como traductora del Parlamento, promuevo el multilingüismo y la cooperación intercultural en Europa. La imagen de las banderas de los países de la UE ondeando al viento me sigue conmoviendo.

Patrycja LASKOWSKA, jefa y anterior coordinadora de calidad de la Unidad de la Traducción Polaca
Patrycja LASKOWSKA, jefa y anterior coordinadora de calidad de la Unidad de la Traducción Polaca

Habiendo estudiado Lingüística Aplicada y Sociología, siempre quise trabajar en un ambiente multicultural y multilingüe. Primero trabajé en los programas de preadhesión de la UE, más tarde en el Centro de Traducción en Luxemburgo y, finalmente, entré en el Parlamento Europeo.
Como coordinadora de calidad, fui responsable de la calidad en la Unidad de la Traducción Polaca. En otras palabras, me encargaba de coordinar todas las actividades fundamentales para garantizar la calidad de las traducciones que producimos. Ahora, como jefa de unidad, soy responsable de un equipo de traductores y asistentes. ¿Cuál es el mayor reto? Seguir el ritmo que nos marca el entorno dinámico en el que trabajamos; pero eso es lo que más me gusta de este trabajo.


Andrew WALKER, traductor de lengua inglesa
Andrew WALKER, traductor de lengua inglesa

Soy inglés de pura cepa y en mi familia nadie más habla idiomas. Estudié francés y alemán en la universidad y me convertí en traductor porque me gustaba trabajar con lenguas y parecía que no se me daba mal. El mayor reto para mí es que las traducciones transmitan siempre el significado del original en un inglés que suene a inglés. En los últimos años, he tenido la oportunidad de tratar de transmitir mis conocimientos a nuestros becarios y ha resultado ser una experiencia de lo más gratificante.

Emmanuel POCHET, traductor de lengua francesa
Emmanuel POCHET, traductor de lengua francesa

Soy belga de nacimiento, pero en parte de ascendencia polaca. Siendo niño, aprendí primero el polaco con mi «babcia» («abuela» en polaco) y posteriormente el neerlandés; al poco tiempo, también el inglés y luego el alemán, mi lengua extranjera favorita hasta la fecha. De manera bastante inesperada, mis estudios de traducción me permitieron encontrar un primer trabajo de profesor francés nativo en la Europa Central posterior a 1990, que duró seis años y me aportó una experiencia profesional (y personal) que nunca olvidaré. Sin embargo, la traducción seguía siendo mi meta y, a través de EPSO, me incorporé a la Dirección General de Traducción en 2008. A lo largo de los años, he llegado a desarrollar mis conocimientos lingüísticos y competencias, aprender nuevas lenguas, impartir formación interna, participar en la selección de nuevos colegas y contribuir al desarrollo de nuevas herramientas, entre otras cosas. Nuestro perfil es cada vez más técnico, pero también muy diversificado. Por mucho que digan algunos que en 2027 la traducción automática estará al mismo nivel que la traducción humana, ¡aún hay traductores para rato!

Agnes DIJK, antigua traductora de lengua neerlandesa en el Parlamento Europeo
Agnes DIJK, antigua traductora de lengua neerlandesa en el Parlamento Europeo

Estudié en la Universidad de Ámsterdam, donde hice un máster en Griego Moderno (Lengua y Cultura) y en Estudios Europeos. Durante la carrera, no tardé en darme cuenta de lo mucho que disfrutaba descubriendo los matices de una nueva lengua y transponiéndolos a mi lengua materna.
De Ámsterdam me fui a Atenas y allí trabajé como traductora para dos embajadas y como traductora autónoma. Ser traductor no se limita a traducir palabras de una lengua a otra. Se trata de transmitir mensajes y conectar culturas.
En 2011 llegué a Luxemburgo para incorporarme como traductora en el Parlamento Europeo. Trabajar en una de las mayores organizaciones multilingües del mundo resulta muy estimulante en muchos sentidos. Traduzco textos sobre temas muy variados a partir de cinco lenguas diferentes. Siempre estoy aprendiendo nuevas palabras y expresiones y, cada vez que traduzco un texto, descubro algo nuevo leyendo e investigando sobre el tema.
Es cierto que el oficio de traductor no siempre es fácil. La carga de trabajo es elevada y, a menudo, tengo que traducir documentos legislativos o informes técnicos complicados. Pero al final sé que alguien, tarde o temprano, va a tener ese documento entre las manos y lo va a poder leer gracias a mi trabajo. ¡Y eso, por si queréis saberlo, es algo maravilloso!

Un día en la vida de una traductora: Agnes Dijk, traductora neerlandesa

Vídeo en el que se muestra la jornada típica de una traductora